Todo lo que tiene que ver con la COVID-19 es de interés. Y la piel, aunque a primera vista no parece que tenga que ver con esta patología, que es más bien respiratoria o vascular, ha ido cobrando importancia al manifestarse en estos pacientes lesiones específicas, u otras que aún no siéndolo, son cada vez más frecuentes. Será esta idea u otra la que hizo que la charla/presentación que nos dió este martes la Dra Rosa Taberner Ferrer del servicio de dermatología del Hospital de Sant Llàtzer tuviera tal expectación y felicitaciones al finalizar la misma.


Presentado por la Dra Ana Moyá Amengual, vicepresidenta de SEMERGEN-IB se abordó este tema de una manera amena y asequible para los médicos del primer nivel, pues se trata de una área  de la clínica que está en continuo movimiento.
Y es que la idea que quedó en el ambiente es que  “vamos aprendiendo sobre la marcha”:

La realidad es que  existen  cinco lesiones relacionadas con la COVID-19 y que ya fueron descritas y  publicadas al inicio de la pandemia en abril de 2020 en BMJ por Dra Galván et al. Unas lesiones que van desde el trasfondo microvascular de esta infección,  los pseudo sabañones en pacientes menos graves hasta las lesiones livedoides o necróticas en pacientes graves. A una acción citotóxica del virus, una reacción inmunológica del cuerpo, o una reacción del mismo a los distintos fármacos utilizados en su tratamiento. Así se han visto lesiones enantemáticas en la boca e incluso a efluvio telógeno postcovid. Unas lesiones que tienen a durar un mes o mes y medio y que en principio desaparecen.


Pero es que también existen lesiones relacionadas con el gel hidroalcohólico utilizado con profusión en la prevencion de la transmisión de la COVID-19 en forma  de dermatitis de contacto en las  manos,  de ahí que recomendara utilizar guantes de nitrilo o látex sin polvo, y sobre todo no  aplicarselós sobre las manos húmedas. En estos casos la utilización de cremas de corticoides de potencia media o alta pueden ser útiles.
Pero, es que del mismo modo,  las mascarillas exacerban lesiones preexistentes en personas afectas de dermatitis seborreica o rosácea. En este sentido, señaló, como se ha acuñado el concepto de MASKNE.  Un debut de acné de tipo mecánico por oclusión folicular.  Y el concepto de la Disbiosis cutánea por alteración del PH de la piel, alteración de la temperatura local de la zona cubierta, factores todos ellos favorecedores de la  sobreinfección.


En cuanto a la protección solar a los rayos Ultravioleta (UV) destacó el hecho de que las mascarillas quirúrgica no protegen, aunque sí las de algodón, aunque ello no es eximente de no aplicarse crema de protección solar UV. Pues, puede sorprender (lo digo por el tema del confinamiento) que los cambios en el comportamiento de las personas en esta situación pandémica  haya producido un  crecimiento exponencial de tumores cutáneos, sean  epidermoides como de melanomas. Y es que como se advirtió   ” lo que tapa la mascarilla puede tratarse de un melanoma”.
Por otro lado, se están estudiando aquellas lesiones postvacunales; una patología que probablemente será distinta  según el mecanismo de acción de cada vacuna.


Abundando en ello recalcó que si aparece una urticaria con la primera dosis es muy probable que aparezca en la segunda, algo que habrá que advertir al paciente. Que las psoriasis pueden empeorar tras la vacunación, aunque no sea un efecto especifico de estas vacunas  si no en general de cualquiera de ellas. Y que  con la vacuna  de MODERNA se han observado algunas lesiones reversibles…
Con todo, es un tema en continuo movimiento, y que vamos aprendiendo con el tiempo.
Mis felicidades a la  Dra Rosa Taberner Ferrer por esta estupenda actualización.

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